Quiero cambiar: La rueda de la vida

¿Cómo puedo empezar a introducir cambios en mi vida para sentirme mejor?

Con esta entrada quiero inaugurar una nueva sección en el blog, donde pretendo compartir recursos que conozco y utilizo en mis sesiones con todas vosotras, así como una guía para reflexionar sobre los resultados para cada uno de estos ejercicios. El objetivo es poder llegar a todas aquellas personas que tienen inquietud por el desarrollo personal, tanto si tienen intención de recibir ayuda profesional como si no.

El cambio eres tu

Por lo pronto, observa la anterior imagen donde puntualizo el cambio en tres ejes fundamentales: tu meta, tus fortalezas y tu presente. Con el siguiente ejercicio practicaremos un camino para alcanzar el cambio en aquellos aspectos de nuestra vida que nos crean malestar a día de hoy. Sigue leyendo:

La rueda de la vida

El curso pasado mencionábamos por encima una dinámica de coaching grupal muy interesante para representar gráficamente el panorama general de nuestras vidas: La Rueda de la Vida (os podéis descargar el recurso gratuitamente clicando AQUÍ). Entonces decíamos que

La Rueda de la Vida es un ejercicio que permite crear una visión general de los diferentes ámbitos de tu vida y de tu vida en conjunto, de forma que te ayuda a delimitar aquellos ámbitos susceptibles de mejora de los ámbitos a partir de los que te estás nutriendo ahora mismo.

¿Para qué te puede servir realizar el ejercicio de La Rueda de la Vida?

  • Tener una visión general de nuestra vida a partir de una representación gráfica.
  • Analizar los diferentes ámbitos de nuestra vida: Crecimiento Personal, Salud, Trabajo, Dinero, Ocio, Familia, Amigos, Amor.
  • Focalizar un punto de mejora traducible en un objetivo concreto.
  • Detectar fortalezas y limitaciones personales.
  • Observar la puesta en escena y la interacción de nuestros roles personales en cada uno de los ámbitos.

Reflexionando

Tras resolver el ejercicio tal y como se indica en el documento descargable que os adjuntamos más arriba, llega el momento de profundizar un poco más en el ejercicio para exprimir las posibilidades que nos puede ofrecer, como si de un interesante aliado de nuestro crecimiento personal se tratara. A partir de aquí me parece interesante acompañar cada planteamiento, pregunta o reflexión con un modelo que os sirva de ejemplo. Veamos la siguiente imagen:Rueda de la Vida - Ejemplo

Esta imagen es el resultado gráfico de una persona que realizó el ejercicio en el grupo de coaching, quien generosamente ha decidido compartir con vosotros sus reflexiones. Como la confidencialidad es un tema importante para nosotros y con el objetivo de mantener el anonimato de la persona, omitimos cualquier información que haga referencia a sus datos personales o información personal sobre su vida que pueda identificarle ante nuestras lectoras. ¡Al grano!

Una vez tengamos nuestra gráfica personal delante, la primera reflexión debe girar en torno a la misma. Si os fijáis, el título de este ejercicio es “La Rueda de la Vida” y ¿qué es lo que tiene que poder hacer una rueda? ¡Efectivamente! GIRAR. Muy probablemente vuestro resultado sea algo parecido a la imagen modelo que os adjuntamos más arriba, una especie de dibujo informe que para girar debería desafiar en su totalidad las leyes de la física. No te preocupes, es habitual que nuestras ruedas de la vida no giren, pero es interesante mantener esta perspectiva en nuestras cabezas porque guarda una relación muy importante con el equilibrio vital y, por tanto, uno de los primeros aspectos que debemos tener en cuenta es que la gráfica nos indica qué aspectos están desequilibrando nuestra vida.

Una vez aclarado este aspecto, me parece interesante reflexionar sobre algunas cuestiones con la gráfica delante.Veamos:

  1. Haciendo un análisis de la rueda de la vida, ¿cuáles son los ámbitos que actualmente generan malestar? ¿Cuál es la relación entre ellos? Ejemplo: “En estos momentos siento que los factores “dinero” y “amigos” tienen un peso negativo importante en mi vida, ya que siento que son dos ámbitos estancados hasta el punto de repercutir en mi salud“. Quizás te encuentres que sólo hay un ámbito que genera malestar o no encuentras relación alguna entre esos ámbitos. No pasa nada, no existe una respuesta única a estas preguntas, pero es importante hacer la reflexión para ver si se están produciendo sinergias destructivas o contaminantes entre diferentes ámbitos.
  2. ¿Qué ámbitos están en posición de mejora? Ejemplo: “Actualmente estoy trabajando los ámbitos del amor y el trabajo por lo que, todo y tener puntuaciones bajas, no me preocupan en estos momentos“. Lo importante de la gráfica no es tanto la puntuación que le des a un ámbito sino la sensación que te produce esa puntuación. En el ejemplo vemos que tanto el trabajo como los amigos son ámbitos con un 5 de puntuación; sin embargo, la percepción de bienestar/malestar de uno y otro ámbito son diferentes, ya que parece que en el de los amigos nuestro modelo se está movilizando (lo cual le despeja el malestar) y en el otro no (lo cual le perturba). Independientemente de la nota, parece que el bloqueo está en los ámbitos del dinero y de los amigos y esto es importante diferenciarlo para comprender nuestra gráfica y, por tanto, comprendernos a nosotros mismos.
  3. ¿Qué ámbitos refuerzan mi energía vital? Ejemplo: “Como reforzadores, mi fuerza interior (crecimiento personal) y mi familia son puntos clave de apoyo. Igualmente, el ocio me supone una vía de escape importante para liberar tensiones“. De la misma manera que sabemos detectar rápidamente qué no funciona en nuestra vida, hemos de aprender a focalizar nuestra mirada en aquello que funciona, nuestros nutrientes, de forma que podamos traspasar nuestro saber hacer, saber ser y saber estar de esos ámbitos a los ámbitos más debilitados.
  4. ¿Qué me gustaría conseguir en esos ámbitos debilitados? Ejemplo: “En el ámbito de la amistad me gustaría ampliar y fortalecer mi red de contactos personal, y en el ámbito del dinero me gustaría redefinir mi carrera profesional para incrementar los ingresos“. Si os fijáis, esta reflexión apuntala dos posibles objetivos que podrían ser el inicio de un proceso de coaching para desarrollarse personalmente. De forma indirecta empezamos a poner nuestra energía en nuestras metas, aquello que queremos conseguir instalar en nuestra vida.
  5. ¿Cómo actúo en los ámbitos fuertes? Ejemplo: “Con mi familia me muestro simpático, cariñoso, alegre, divertido, agradecido, confiado, comprensivo. Con mi ocio soy proactivo, dinámico, espontáneo, enérgico y flexible“. Detectamos nuestras fortalezas en un ámbito para ver cuáles de ellas nos pueden ser útiles a nuestras metas que nos hemos marcado en el punto anterior. A cada una de estas cualidades o de los ítems que pongamos le vamos a llamar a partir de ahora “traje”, haciendo hincapié al rol bajo el cual actuamos con las personas de este ámbito.
  6. ¿Qué “traje” puedo ponerme en mis ámbitos debilitados para empezar a cambiar lo que sucede? Ejemplo: “A partir de ahora quiero ser más proactivo y flexible con el dinero para tomar más control de la situación“. De nuevo pueden surgir nuevos objetivos o subobjetivos dependientes de los objetivos anteriores, así como soluciones a situaciones particulares, nuevas miradas, nuevas formas de estar en las dificultades… Cuando nos permitimos jugar con nuestro “fondo del armario”, siguiendo con la metáfora, de repente nuestras opciones se multiplican y el cambio se hace posible. ¿Te atreves a diseñar tu propio interior?

Existen más reflexiones para exprimir aun más este ejercicio, pero creo que esta es una línea de trabajo que os puede resultar útil e interesante para iniciar un proceso de crecimiento personal por vuestra cuenta. No obstante, si necesitáis una guía para un proceso de desarrollo personal más profundo, o quizás algunas sugerencias que señalen un camino más personalizado podéis poneros en contacto en info@aulaedem.com, estaremos encantados de atenderte como te mereces ;)

Una hoja de otoño en mitad del invierno, rezagada. Una perla en mitad del desierto, perdida. La ola que irrumpe en la montaña, osada. Soy yo, soy tú. Silencio.

Tienes voz, deja que te oigamos: